El Receptor
Receptores negativos
El tímido: Generalmente permanece callado, pero de vez en cuando se atreve a cuchichear y a reír burlonamente con su compañero de asiento.
Recomendaciones:
La apatía: Actitud fría e indiferente ante el emisor y su tema.
El prejuicio: juzga al orador por lo que hace o dice, sin prestar atención a sus palabras.
La excitación: Receptor bloqueado por las emociones que le impiden escuchar.
La distracción: Desvían su atención a otros puntos.
La simulación: El receptor mantiene los ojos fijos en el emisor, para hacer creer que lo está escuchando, mientras su mente se ocupa de otros pensamientos.
La soberbia: Bloqueados al creer conocerlo todo.
Referencia bibliográfica: Müller, M. V. (2012). Técnicas de comunicación oral. San José, C.R.: EUCR.
El tímido: Generalmente permanece callado, pero de vez en cuando se atreve a cuchichear y a reír burlonamente con su compañero de asiento.
Recomendaciones:
- Mantenga la serenidad.
- Utilice algún recurso que obligue al receptor a prestarle atención de inmediato (mirarlo sostenidamente, narrar una anécdota que capte su atención, preguntarle si requiere alguna aclaración).
El impulsivo: Interrumpe al orador con expresiones espontáneas, a veces agrias y violentas, cuando lo que acaba de escuchar se opone a sus ideas, creencias o convicciones. Pronuncia frases como: ¡Mentira!, ¡Jamás!, ¡Imposible!.
Recomendaciones:
- Conocer la duda y formularla en voz alta, de manera que tenga que responder solamente con monosílabos o movimientos de cabeza.
- Aclarar la duda con amabilidad.
El engreído: Consciente de tener facilidad de palabra, trata de sobresalir y de atraer la atención del auditorio. Formula preguntas que él mismo contesta, trata de confundir al orador.
Recomendaciones:
- Aceptar la interrupción con serenidad.
- Repetir la pregunta y responderla de manera clara y concisa.
- Si continúa interrumpiendo, solicitarle cortésmente que espere al final de la exposición, para aclararle las dudas o dialogar con él.
El agresivo: Manifiesta una fuerte inclinación por las discusiones. Expresa frases como: ¡Tengo mis dudas! ¡Pues quien sabe! ¡Yo no diría eso!. Opina sobre cualquier tema.
Recomendaciones:
- No dejarse arrastrar al diálogo ni a la discusión.
- Invitarlo amablemente a proseguir, dejarlo hablar, de manera que ponga de manifiesto sus errores o desconocimiento de la materia.
- El orador retoma la palabra.
El injurioso: Individuos groseros e irrespetuosos que manifiestan frases ofensivas y ataques personales.
Recomendaciones:
- Comportarse dignamente, con serenidad y nobleza.
- Proseguir su discurso sin darse por aludido.
- Nunca contestar con el mismo tono de sus agresores.
Recomendaciones ante las interrupciones
- Acepte amablemente las interrupciones.
- Escuche las preguntas con interés.
- Demuestre serenidad, buena disposición y deseos de servir.
- Conteste las preguntas con serenidad y en forma sencilla, clara y pausada.
- Si es necesario, ilustre su respuesta con ejemplos o imágenes que ayuden a aclarar las dudas y a comprender mejor las ideas.
La apatía: Actitud fría e indiferente ante el emisor y su tema.
El prejuicio: juzga al orador por lo que hace o dice, sin prestar atención a sus palabras.
La excitación: Receptor bloqueado por las emociones que le impiden escuchar.
La distracción: Desvían su atención a otros puntos.
La simulación: El receptor mantiene los ojos fijos en el emisor, para hacer creer que lo está escuchando, mientras su mente se ocupa de otros pensamientos.
La soberbia: Bloqueados al creer conocerlo todo.
Referencia bibliográfica: Müller, M. V. (2012). Técnicas de comunicación oral. San José, C.R.: EUCR.

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